Consejo Principal: ama tu cabello tal cual es.
Cada una tiene su propio encanto y de nada sirven ni las mejores recetas o secretos si tu, no comienzas por aceptarte tal cual eres. Puedes peinarte como gustes, no hay reglas, solo tú y tu complacencia personal.
Como siempre les recuerdo que lo que mostramos es solo un espejo del alma.
Debes saber que, la naturaleza nos ofrece generosamente todo lo que tiene y lo que es, nos brinda soluciones que tienes al alcance de tu mano, sin necesidad de costosos tratamientos.
Sin embargo no te niegues una tarde de peluquería si puedes y quieres hacerlo. Siempre digo que, una cosa no quita la otra y todo se complementa en este maravilloso mundo.
Adelante pues y asómbrate con estos truquitos simples que comparto contigo.
Consejitos caseros y naturales:
- Para resaltar aun mas tu reflejos naturales, lo mejor es enjuagarlo con cascaras de banana.
El método es fácil: lava tu cabello de forma habitual, con tus productos cotidianos.
Por su lado, por a hervir en un cacerola pequeña las cascaras de una banana, sin problemas puede ser la que acabas de comer.
Una vez que el agua llegue a punto de ebullición, déjala hervir un par de minutos, sin dejar que las cascara se desintegre.
Escurre el agua reservando el producto (mas o menso un vaso de agua caliente con la banana hervida).
Esa misma agua, dilúyela en uno o dos litros de agua tibia o fría (si te animas fría es mucho mejor).
No es necesario enjuagar el pelo luego de este proceso, verás que no deja olor y notarás como poco a poco se resaltan tus brillitos naturales.
Puedes repetir la operación sin problemas cada vez que laves tu cabello.
- Si tú no tienes claritos naturales y quieres tenerlos, esta vez corresponde usar, la muy famosa y conocida manzanilla.
Muy simple y económico también. Compra un ramito o bolsita de yuyos manzanilla, es común y se encuentra en todas partes.
Coloca en una cacerola pequeña un puñadito de la misma.
Hiérvelo en medio litro de agua aproximadamente.
Una vez que este en estado de ebullición lo dejas hervir un par de minutos, no es necesario más, pues pronto sentirás el perfume de la manzanilla.
Cuela el agua, conserva el agua amarillenta y dilúyela en uno o dos litros de agua fría que luego utilizaras para tu baño de brillitos.
No es necesario enjuagar y tampoco deja mal olor.
Repite la operación cuantas veces quieras, siendo precavida con la manzanilla o todo tu cabello rápidamente quedará rubio.
Consejo final: Bueno, ahí tienes dos consejitos, simples, sencillos y económicos. Inténtalo, reconfórtate a ti misma con una fórmula que cualquiera puede hacer. Dedícate un minuto y comienza por pensar en ti, allí está la clave para “reflejar” lo que tú eres.